En este caso clínico, un cachorro de apenas dos meses de edad ingresó a consulta con signos de malestar digestivo, vómitos recurrentes y apatía. Tras una evaluación clínica y estudios de imagen, se detectó la presencia de un cuerpo extraño en el intestino, el cual correspondía a una tetina de biberón ingerida accidentalmente. Debido al riesgo de obstrucción intestinal y sus posibles complicaciones, se decidió intervenir quirúrgicamente para extraer el objeto.
Se realizó una enterotomía, un procedimiento en el que se abre cuidadosamente el intestino delgado para retirar el cuerpo extraño sin comprometer la integridad del tejido. La cirugía transcurrió sin complicaciones y se llevó a cabo una sutura intestinal en varias capas para garantizar una correcta cicatrización y evitar fugas. Además, se implementó un protocolo de fluidoterapia y manejo del dolor para una recuperación óptima.
Durante el postoperatorio, el paciente recibió una dieta especial y monitoreo constante para detectar cualquier signo de infección o peritonitis. Afortunadamente, evolucionó de manera favorable, mostrando una rápida recuperación y volviendo a su estado activo en pocos días. Este caso resalta la importancia de la supervisión en cachorros y la prevención de la ingestión de objetos extraños, que pueden derivar en situaciones de urgencia médica.